El aula ideal. Condiciones acústicas deseables en el aula

Como ya se ha repetido en distintas ocasiones en este informe, cuando se diseña un espacio arquitectónico, cuyo uso prioritario es la transmisión de la palabra (aulas y auditorios), es particularmente importante atender al objetivo de conseguir una buena audición y en general un ambiente acústico agradable. Ello implica una atención especial a los requerimientos acústicos tanto en el diseño, como en la realización y acabado. Para ello se deben considerar dos aspectos fundamentales:

- Que el espacio disponga de un aislamiento acústico suficiente
- Que el acondicionamiento acústico de dicho espacio sea el adecuado a las necesidades manifestadas en el proyecto.

Para el caso del aislamiento acústico el referente fundamental en España, en cuanto a valorar la calidad de las particiones que separan este tipo de espacios (aulas), es la exigencia mínima que se establece en la NBE-CA-88, y que es de 45 dBA para el aislamiento a ruido aéreo y de un nivel de ruido de impacto normalizado máximo de 80 dBA. Dado que no existe un procedimiento constructivo a seguir, de manera que permita garantizar el valor final del aislamiento que se va a obtener “in situ”, cuando se finalice la obra, ya que en ello pueden influir muchos factores, tanto relativos al diseño, como de tipo constructivo y de ejecución, se hace evidente la necesidad de evaluar experimentalmente las tipologías constructivas más usuales con el fin de disponer de datos de partida fiables y poder así predecir, en alguna medida, el valor de aislamiento que se obtendrá por semejanza con lo ya conocido.

De igual forma, en relación con el acondicionamiento acústico de las salas, existen unas leyes generales y unos procedimientos más o menos contrastados que permiten formar un criterio a la hora de optar por una u otra solución. Sin embargo, no se tiene la certeza de que el resultado sea el buscado. Por tanto, aun en los casos en que se hayan adoptado las soluciones de diseño y constructivas adecuadas, en función del uso, se hace necesario contrastar o comparar con los valores experimentales que se producen una vez finalizada la obra. Esta línea de comprobaciones “in situ” la viene efectuando nuestro grupo desde hace una decena de años, con recintos de uso diverso, tanto para la docencia, la industria o la vivienda.

Desde el punto de vista de la buena acústica, un aula debería poseer un tiempo de reverberación TR, del orden de 0,6 segundos, cuando está a media ocupación. De no ser así, en la medida que el TR empieza a superar este valor, comienza a notarse una falta de inteligibilidad del mensaje oral, trayendo en consecuencia una mala interpretación de los conceptos que el profesor/hablante explica en la clase.

El ruido de fondo generalmente se debe a ruidos provenientes del exterior del aula ( ruido de tráfico, ruidos de conversaciones en pasillos u otras zonas comunes, etc.) o ruidos del interior (murmullos entre los propios alumnos, sistemas de aire 49 acondicionado, movimiento de sillas, etc.). Es evidente que, cuando el Nivel de Ruido de Fondo (BNL, Background Noise Level) supera un cierto valor (35dBA), nuevamente la comprensión de un mensaje se torna difícil, ya que las palabras del profesor pueden ser interferidas por los ruidos que llegan, tanto externos como internos.

Ambos factores son los que determinan básicamente la calidad acústica de las salas que serán destinadas a la enseñanza y el aprendizaje.

Un factor fundamental, que afecta la comunicación en las aulas, es la inteligibilidad, que se define como el porcentaje de palabras correctamente interpretadas por el oyente. Se aconseja que, en general, el índice de inteligibilidad sea superior al 80%. La inteligibilidad está relacionada con el tiempo de reverberación TR y con el ruido de fondo BNL. Para mejorar la inteligibilidad se deberán acortar los TR y aumentar la relación señal-ruido dentro del aula en unos 15 dB, aproximadamente.

A continuación se hace un breve resumen de las condiciones reales en que se encuentran las aulas de enseñanza desde el punto de vista acústico, obtenidas a partir de las medidas realizadas por diferentes grupos, entre ellos el nuestro, tanto en España como en otros países.