-
El
ministerio de Ciencia e Innovación
dota el proyecto NANOSOST del IQS con 2,5
millones de euros para el primer año
y medio de ejecución.
-
Los
productos nanotecnológicos representan
una realidad mercantil de más de
135.000 millones de dólares.
Barcelona,
3 de marzo de 2009.-
Quizás ante la atractiva idea de convertir
la mina
de un lápiz en diamantes, reestructurar
los átomos de la arena para crear chips
informáticos, obtener materiales más
biocompatibles y duraderos para prótesis
o bien crear micrófonos, cámaras
o –por qué no– incluso ordenadores
del tamaño de unas pocas moléculas,
las admninistraciones se muestran cada vez más
interesadas en las aplicaciones de la nanotecnología
y en su investigación.
Hace tiempo que la nanotecnología ha dejado
de ser una teoría científica para
convertirse en una realidad. Con la promesa de
aportar soluciones nuevas y más eficientes
para muchos de los problemas de la humanidad (prevención
y tratamiento de enfermedades, almacenamiento
y transporte de energía, máquinas
más eficientes, nuevos detectores y sensores,
...), la importancia de la nanotecnología
empieza a ser reconocida por los distintos estados
y la propia Comisión Europea que destinan
importantes fondos públicos a I+D+i en
nanotecnología. En este sentido España
no es una excepción y el Ministerio de
Ciencia e Innovación acaba de aprobar,
en la convocatoria de iniciativas singulares y
estratégicas, el proyecto NANOSOST,
cuyo lema es “hacia una nanotecnología
sostenible, responsable y segura” y que
está promovido y coordinado desde el Departamento
de Ingeniería Química del
IQS.
La nanotecnología está en plena
expansión y son reconocidos los beneficios
que puede aportar a diferentes ámbitos:
agentes mejorados para producción agrícola;
tratamiento y regeneración de aguas; diagnóstico
y tratamiento de enfermedades; detección
y control de plagas; ayuda al control de desnutrición
en lugares pobres; microelectrónica e informática;
almacenamiento, producción, transporte
y conversión de energías renovables;
sistemas de defensa y de protección contra
el terrorismo ... Por el contrario, se desconocen
cuáles pueden ser los efectos de dichos
materiales sobre la salud humana, el medio ambiente
o los propios procesos industriales en los que
deben intervenir. De igual manera, pocas veces
existen regulaciones legales o normas de uso aceptadas
sobre las medidas de control que deben establecerse
y sobre los procesos tecnológicos que permitan
la utilización de nanomateriales en forma
segura.
NANOSOST pretende paliar esta
carencia y aportar soluciones al respecto. El
proyecto desarrolla la base científica
necesaria para garantizar tanto la seguridad de
los procesos nanotecnológicos como la de
sus productos. Por tanto, las técnicas
y tecnologías que se deriven de sus resultados
constituirán los medios imprescindibles
para decidir de forma temprana la viabilidad de
unos determinados nanoproductos en fase de investigación
o de desarrollo, diseñar procesos industriales
respetuosos con la seguridad y la salud de los
trabajadores y garantizar la seguridad de los
productos finales y de los consumidores.
NANOSOST
nace como consecuencia de la sólida experiencia
del Departamento de Ingeniería Química
del IQS en seguridad industrial y de las grandes
esperanzas puestas por la comunidad científica
y por la industria en el uso de las nanotecnologías,
que se concretan ya hoy en nuevos materiales de
características innovadoras y, en muchos
casos, sorprendentes. Sistemas de análisis
y de diagnóstico extraordinariamente sensibles
y específicos, catalizadores químicos
y biológicos de extrema selectividad y
de alta eficacia, nanovectores portadores de fármacos
que identifican su objetivo, pigmentos de interferencia,
vectores energéticos limpios de alta capacidad,
recubrimientos de alta inercia química
y resistencia mecánica, nanotubos y nanohilos
con propiedades inéditas, interfases nanoporosas
capaces de reconocer moléculas individuales
o materiales compuestos de extraordinarias prestaciones
son sólo algunas de las aplicaciones de
la nanotecnología.
El
consorcio NANOSOST está
formado por 21 miembros, entre universidades,
centros de investigación y empresas. Por
parte de la Universitat Ramon Llull,
participan en él los grupos PQAT (Departamento
de Ingeniería Química)
y GEMAT (Departamento de Ingeniería
Industrial), ambos del IQS, así
como la empresa FLUBETEC, spin-off
del IQS.
Sobre
la nanotecnología
El término nanotecnología
se refiere al campo de aplicación de diversas
ciencias dedicado al control y manipulación
de la materia a una escala menor que un micrómetro.
Un micrómetro es la milésima parte
de un milímetro y un nanómetro es
la milésima parte de un micrómetro.
Una bacteria suele medir unos pocos micrómetros
y un átomo, unas décimas de nanómetro.
En algunos casos la nanotecnología trabaja
incluso a nivel de átomos y moléculas.
Dicho de otra forma, es la ciencia aplicada que
se dedica a la fabricación de tecnología
en un grado de miniaturización hasta hace
poco impensable.
También se habla de nanotecnología
avanzada o fabricación molecular para referirse
a la ingeniería de nanosistemas. Se basa
en que los productos manufacturados se realizan
a partir de átomos y moléculas.
Las propiedades de estos productos dependen de
cómo estén colocados esos átomos.
Así por ejemplo, si reubicamos los átomos
del grafito (compuesto por carbono, principalmente)
de la mina del lápiz podemos hacer diamantes.
Si reubicamos las moléculas de la arena,
se hacen por ejemplo materiales absorbentes para
eliminar sustancias tóxicas del agua. También
de la arena se obtiene el silicio, base de los
chips de los ordenadores, cuya manipulación
a nivel nano está permitiendo máquinas
cada vez más pequeñas y potentes.
Muchos aún recuerdan aquellos teléfonos
“móviles” que ocupaban un maletín
entero y se ríen al compararlos con los
actuales.
Una
realidad mercantil
En el año 2007 el
mercado de productos nanotecnológicos (aquellos
en los que en su fabricación entran uno
o más nanocomponentes) fue de 135.000 millones
de dólares (Lux Research). Las mismas fuentes
estiman que en 2014-15 se habrá superado
el billón (1012) de dólares en este
mercado, y los productos nanotecnológicos
representarán el 15% de la industria manufacturera,
con unas ventas 10 veces superiores a las de los
productos biotecnológicos. Actualmente
en España ya existen más de 200
laboratorios “nano” que trabajan para
la investigación en nanotecnología.
